En el siguiente artículo me gustaría compartir con vosotros mi opinión del sistema de pensiones actual en España: sus antecedentes, problemáticas actuales y previsiones para el futuro. Voy a tratar de analizarlo desde una perspectiva técnica y objetiva, pero sin reservas a la hora de sacar conclusiones.
Lo que hoy conocemos como “sistema de pensiones” nace durante el gobierno de Antonio Maura en 1919. En esa primera propuesta, se crea un seguro para la vejez que es contratado libremente por los obreros en el Instituto Español de Previsión. Años después, en 1938 y con España inmersa en una guerra civil, Francisco Franco aprueba la ley denominada “Fuero del Trabajo” en la que se incrementan los seguros sociales. Estos incluyen algunos como la vejez, invalidez, paro forzoso, etc.
Es a partir de la llegada de la democracia cuando se empieza a instaurar el sistema tal y como lo conocemos (modificaciones y huelgas generales de por medio).
En mi opinión, es clave entender que este último sistema no se basa en la contratación de seguros para los contribuyentes, sino que se crea una estructura que en términos empresariales llamaríamos Ponzi. En ella, el dinero que generan los actuales contribuyentes se distribuye directamente entre los beneficiarios de las pensiones.
Aunque pueda sonar alarmista, creo que esta estructura nos llevará inevitablemente a una situación dramática a nivel social y político.
Como se ha visto en varias ocasiones, los sistemas Ponzi no son sostenibles en el tiempo (véase el caso Madoff). Si bien es cierto que el hecho de que todos los trabajadores estén obligados a contribuir a la Seguridad Social ha permitido que el modelo se mantenga durante más de 40 años, la realidad es que la pirámide poblacional tiene cada vez peor aspecto. Los salarios que se manejan en la actualidad son inferiores a las pensiones de muchos de los jubilados y cada vez hay menos contribuyentes.
Os pongo un ejemplo:
Una persona con derecho a la percepción de la pensión máxima cobrará más de 2.500€ mensuales. En cambio, la gran mayoría de los jóvenes que se incorporan al mercado laboral lo hacen con salarios en torno a los 1.000€ en sus primeros años. La pensión media en España se sitúa alrededor de los 1.260€ y el sueldo bruto medio ronda los 1.850€, según el INE.
Además, otro factor a tener muy en cuenta es la reducción de la natalidad y el incremento de la esperanza de vida de los españoles.
Al cruzar los datos, para mi es evidente que el sistema no será sostenible mucho más tiempo.
Desde mi punto de vista, ningún partido político actual quiere o puede afrontar el tema de forma directa y frontal. Cada vez hay más pensionistas y gente cercana a la jubilación, y estos son un colectivo electoral que acaba generando el grupo de presión electoral más grande. Hay más jubilados que aficionados del Real Madrid en España.
Viendo medidas como la aplicación del Ingreso Mínimo Vital, parece que el futuro de las pensiones contributivas tiene los días contados y vamos directos hacia un modelo no basado en la aportación de cada uno, sino basado en el derecho de percibir una pensión por el hecho de ser persona humana.




